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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Determinantes de la Inflación en Bolivia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>Art&iacute;culo</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>Determinantes de la Inflación en Bolivia</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Walter Orellana Rocha    <br>   Jorge Requena Blanco*</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Luego del agudo proceso hiperinflacionario experimentado por la economía boliviana durante el período 1982-1985, el tipo de cambio se convirtió en el ancla de la inflación debido a su relación directa con los precios internos. Se argumentó que en el pasado, cuando existían altas tasas de depreciación de la moneda nacional, el efecto transmisión de la depreciación a la inflación era importante. Sin embargo, éste habría caído a medida que la depreciación del boliviano se fue reduciendo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El documento analiza esta hipótesis y estudia otros determinantes de la inflación en Bolivia mediante modelos de vectores autoregresivos, cuya especificación toma en cuenta que la economía boliviana es una economía pequeña, abierta, dolarizada y expuesta a <i>shocks </i>de oferta, principalmente del sector agropecuario. Además de la cuantificación del impacto del resto de variables analizadas sobre la inflación, el trabajo permite concluir que existen pocos grados de libertad para un manejo más activo del tipo de cambio. Los resultados muestran que la relación entre la tasa de depreciación y la inflación es no lineal. En la medida en que el efecto transmisión de la depreciación a la inflación sea una función creciente de la depreciación del tipo de cambio nominal, la política cambiaría debería estar orientada a mantener la estabilidad del tipo de cambio real de mediano plazo, pero bajo la restricción de no poner en riesgo la estabilidad de los precios internos.</font></p> <hr>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.   INTRODUCCIÓN</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El objeto del Banco Central de Bolivia es procurar la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda nacional, esto es, mantener la estabilidad de precios en la economía. En este contexto, resulta esencial para la autoridad monetaria conocer los determinantes de la inflación, en especial los de carácter monetario, para que el manejo de la política monetaria y cambiaría esté orientado a la consecución de este objetivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Luego del agudo proceso hiperinflacionario experimentado por la economía boliviana durante el período 1982-1985, una de las principales medidas adoptadas para frenar la hiperinflación fue la unificación del tipo de cambio oficial con el paralelo mediante la adopción de un tipo de cambio flotante único, determinado a través del bolsín de divisas<sup>1</sup>. En la práctica, el tipo de cambio se convirtió en el ancla de la inflación, debido a su relación directa con los precios internos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En efecto, varios estudios muestran que durante los primeros años del proceso de estabilización económica, la evolución de la tasa de inflación dependía significativamente de la tasa de depreciación del tipo de cambio nominal. Trabajos posteriores, de la primera mitad de los años noventa, sugerían que el efecto transmisión de la depreciación a la inflación era aún importante e imponía serias limitaciones al manejo de la política cambiaría como instrumento para mejorar la competitividad del sector transable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El comportamiento más reciente de las tasas de inflación y de depreciación puede inducir a preguntarse si una mayor flexibilidad cambiaría, a través de un mayor ritmo de devaluación, sería beneficiosa para el sector externo de la economía. Es decir, si bien en el pasado, cuando existían altas tasas de depreciación de la moneda nacional, el efecto <i>pass-through </i>de la depreciación a la inflación era importante, ahora que la tasa de depreciación del boliviano y la inflación se han venido reduciendo, el efecto transmisión habría caído, lo que significaría que una mayor flexibilidad en el tipo de cambio tendría un efecto moderado en la inflación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El documento analiza esta hipótesis y estudia otros determinantes de la inflación en Bolivia mediante modelos de vectores autoregresivos, cuya estructura permite especificar que las variables son endógenas y se determinan en forma simultánea. La especificación de los modelos toma en cuenta que la economía boliviana es una economía pequeña, abierta, dolarizada y expuesta a <i>shocks </i>de oferta, principalmente del sector agropecuario.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Luego de esta introducción, en la segunda sección se presenta una revisión de la literatura sobre determinantes de la inflación en Bolivia, en especial, de aquella que enfatiza la relación entre el nivel de precios y el tipo de cambio. En esta sección se describen también algunos trabajos realizados en el Banco Central de Bolivia, cuyos resultados validan la elección de la especificación de los modelos empleados en este estudio. En la tercera sección se desarrolla un modelo de vectores autoregresivos y se analiza la cointegración de las series. Los resultados de la estimación del modelo bajo especificaciones alternativas permiten analizar la hipótesis del documento y obtener estimaciones del impacto de otras variables relevantes en el nivel de precios. En la cuarta sección se efectúa un análisis de simulación para examinar los efectos en el tiempo que producen sobre la inflación perturbaciones en las diferentes variables. Finalmente, la última sección consigna las conclusiones más importantes del documento.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2.    CONTEXTO TEÓRICO DE LA INFLACIÓN (INFLACIÓN Y TIPO DE CAMBIO)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Después del traumático período hiperinflacionario de 1984-1985, el proceso de estabilización boliviano tuvo como pilar fundamental la estabilización cambiaría, con un tipo de cambio único y flotante, sostenido por políticas fiscales y monetarias restrictivas. El éxito de esta medida se debió al grado de indización de los precios internos con respecto al dólar estadounidense, en un contexto en el que la moneda nacional prácticamente había perdido sus funciones básicas de unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Uno de los trabajos pioneros en analizar la relación entre devaluación e inflación, luego del programa económico adoptado en agosto de 1985, es el</font> <font face="Verdana" size="2">de Huarachi y Gumiel (1987).<sup>2</sup> En él se presenta un modelo que es una variante de los modelos escandinavo y australiano para economías abiertas, diseñados para estudiar la dinámica de la inflación, haciendo una distinción entre bienes transables y no transables. El modelo fue formulado por Edward Buffie<sup>3</sup> y captura tres canales a través de los cuales la devaluación afecta a la tasa de inflación: la espiral salarios—precios, la contracción de oferta en el sector no transable y el impacto sobre el déficit fiscal. La solución paramétrica del modelo muestra que hay una alta correlación entre depreciación e inflación (0.84).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Morales (1989) se analiza si la política cambiaría de minidevaluaciones tendientes a ajustar el tipo de cambio a la diferencia entre las tasas de inflación interna y la internacional del mes anterior, y la indexación del precio de la gasolina a las variaciones cambiarías pueden crear una situación de inflación inercial. En este estudio se plantea el siguiente modelo estructural de inflación:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(1)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura01.gif" width="178" height="17"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(2)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura02.gif" width="109" height="24"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(3)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura03.gif" width="62" height="20"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde: <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura04.gif" width="10" height="12"><sub>t</sub> es la tasa de inflación interna en el período t, <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura05.gif" width="8" height="11"><sub>t</sub> es la tasa de depreciación del tipo de cambio, p<sub>t</sub> representa el incremento en el precio de los hidrocarburos, w<sub>t</sub> es la variación de los salarios nominales y <i><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura04.gif" width="10" height="12"><sup>*</sup> </i>es la inflación internacional. Reemplazando (2) y (3) en la ecuación (1) y asumiendo que <i><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura04.gif" width="10" height="12"><sup>*</sup> </i>es igual a cero, es posible obtener la forma reducida del modelo:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(4)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura06.gif" width="177" height="18"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde: <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura07.gif" width="158" height="19"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La forma reducida del modelo señala que bajo esta política de indexación del tipo de cambio a la tasa de inflación rezagada y del precio de los hidrocarburos a la tasa de depreciación desfasada se explica la inercia inflacionaria. El modelo es estimado con el método de regresiones aparentemente no relacionadas y con la restricción en la ecuación (1) que la suma de los coeficientes sea igual a la unidad. En la ecuación (2) se incorpora un desfase adicional de la inflación y se asume que la inflación internacional es lo suficientemente baja como para ser ignorada, y en la ecuación (3) se considera la depreciación desfasada en dos meses, reflejando el hecho de que la regla de indexación del precio de los hidrocarburos no se cumplió estrictamente. Las estimaciones para el período agosto 1986-marzo 1989 arrojan resultados de 22%, 4% y 74% para <i><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura08.gif" width="11" height="9"><sub>1</sub>, </i><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura08.gif" width="11" height="9"><sub>2</sub>, y <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura08.gif" width="11" height="9"><sub>3 </sub>respectivamente; lo que significa que el coeficiente de transmisión de la depreciación a la inflación es de 0.74</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sobre la base de una metodología diferente, Domínguez y Rodrik (1990) analizaron la relación <i>pass-through </i>entre el tipo de cambio y la inflación en el período posterior a la estabilización. A diferencia del modelo anterior, el análisis desarrollado por estos autores es parcial porque no considera explícitamente el impacto de otras variables en el nivel de precios internos. Este trabajo emplea una ecuación reducida de la forma:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(5)       <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura09.gif" width="180" height="19"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La especificación de esta ecuación podría presentar problemas de endogeneidad. Claramente al considerar la tasa de depreciación contemporánea como variable explicativa, se asume implícitamente que esta última es exógena a la tasa de inflación, cuando en realidad ambas variables, al parecer, eran determinadas simultáneamente. Los autores consideraron tres períodos diferentes entre 1986 y 1990. Para el último período, comprendido entre septiembre de 1988 y marzo de 1990, encuentran valores para el <i>pass-through </i>contemporáneo que fluctúan entre 0.58 y 0.64, en presencia de un nivel bajo y estable de inflación y una tasa de depreciación lenta del tipo de cambio nominal. Esto sugiere que el coeficiente posiblemente se incrementaría tan pronto el público perciba una política cambiaría más activa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comboni y De la Viña (1992) presentan un modelo cuya principal característica es que la tasa de depreciación del tipo de cambio es determinada en forma simultánea con la tasa de inflación. El modelo básico viene definido por las siguientes ecuaciones:</font></p>     <p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura10.gif" width="218" height="109"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La ecuación (7) define que el ajuste del tipo de cambio nominal a su valor de equilibrio <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura05.gif" width="8" height="11"><sup>*</sup><sub>t</sub> no es inmediato sino parcial. El tipo de cambio nominal de equilibrio es proporcional al diferencial rezagado entre la tasa de inflación doméstica y la internacional, más un factor aleatorio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se reemplaza la ecuación (8) en (7) se obtiene:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(9)        <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura11.gif" width="239" height="18"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde los <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura12.gif" width="9" height="12"><sub>i</sub> son iguales a <sub><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura13.gif" width="23" height="16"></sub> para i = 0,1; y u<sub>2</sub> = <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura14.gif" width="18" height="16">. Las ecuaciones (6) y (9) son estimadas en forma simultánea a través del método de máxima verosimilitud con información completa (FIML), utilizando información semanal para el período comprendido entre febrero de 1989 y diciembre de 1991.<sup>4</sup> Las estimaciones señalan que el coeficiente <i>pass-through </i>contemporáneo entre el tipo de cambio y la inflación doméstica durante este período es de aproximadamente 0.65.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un análisis más reciente del <i>pass-through </i>con información decadarial para el período mayo de 1992 -junio de 1994 pertenece a Comboni (1994). En él se plantea un modelo estructural que utiliza variables dicotómicas. El modelo empleado es el siguiente:</font></p>     <p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura15.gif" width="346" height="49"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde D<sub>pp</sub> es la variable dicotómica que captura cambios porcentuales en los precios del petróleo; y D¡ es la variable dicotómica que mide la estacionalidad de la inflación dentro del mes (la variable del período i es la iésima observación de cada mes). El coeficiente <i>pass-through </i>entre la depreciación e inflación alcanza a 0.52 para el período de análisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Análisis más recientes de la inflación en Bolivia estudian, además, otros factores de carácter monetario que influyen en el nivel de precios. Entre los determinantes de la relación de largo plazo, Bojanic (1995) determina que la emisión y el tipo de cambio son las variables que guardan una relación más estrecha con el nivel de precios. Concluye que para mantener la estabilidad de precios de largo plazo, es relevante el control de la evolución de la emisión y el tipo de cambio, siendo la variable tipo de cambio la de mayor importancia estadística.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En relación a esta última conclusión, Laguna (1995) estudia la dinámica de la emisión y los precios, asumiendo que estas variables guardan una relación de largo plazo. Los resultados estadísticos no permiten rechazar la hipótesis de causalidad de la emisión a la inflación. En las estimaciones de un vector autoregresivo cuyas variables endógenas son la inflación y el crecimiento de la emisión, se observa que la emisión explica más del 70% de la variabilidad de la inflación. Asimismo, un <i>shock </i>en la emisión tendría efectos sobre la inflación durante tres o cuatro meses. Estos resultados se modifican cuando se introduce en el modelo la depreciación del tipo de cambio. La emisión pierde relevancia en la explicación de la varianza de la inflación y la propia inercia de la inflación llega a ser determinante en el nivel y variabilidad de la misma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, Orellana (1996) analiza los determinantes de la inflación en Bolivia a través de modelos de vectores autoregresivos que consideran como variables endógenas a la inflación, la depreciación del tipo de cambio y el crecimiento de la emisión. Los resultados confirman la importancia de la inercia inflacionaria, la del coeficiente <i>pass-through </i>de la depreciación del tipo de cambio a la inflación doméstica y muestran la trascendencia del crecimiento de la emisión desestacionalizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos trabajos coinciden en que los factores monetarios y el tipo de cambio son importantes en la determinación del nivel y variabilidad de la inflación. Asimismo, como se puede apreciar en el <a href="#c1">Cuadro 1</a>, las medidas del coeficiente de transmisión de la depreciación del tipo de cambio a la inflación muestran una clara tendencia descendente.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Cuadro 1    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Resultados Comparativos</b></font>    <br> <a name="c1"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura16.gif" width="472" height="191"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El <a href="#g1">Gráfico 1</a> muestra la relación entre las tasas de inflación mensual promedio y de depreciación mensual promedio para los diferentes períodos. En el cálculo de la inflación mensual promedio se eliminaron aquellos meses en los cuales el incremento del precio de los hidrocarburos ocasionó un aumento importante de la tasa de inflación. Como puede observarse en este gráfico, la evolución de ambas variables es consistente con la hipótesis de una reducción del coeficiente de transmisión, representada por la pendiente de la curva.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Gráfico 1    <br>   Inflación versus Depreciación</b></font>    <br> <a name="g1"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura17.gif" width="552" height="338"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3.   UN MODELO BASE DE INFLACIÓN PARA BOLIVIA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En una economía pequeña, abierta y dolarizada como la boliviana, es correcto pensar que el nivel de precios depende de un determinado agregado monetario, de variables relacionadas con la transmisión de la inflación importada, de la tasa de depreciación cambiaría, así como de <i>shocks </i>de oferta y de cambios en precios claves de la economía (hidrocarburos, salarios, etc.).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Considerando estas características de la economía nacional y estudios previos realizados, en esta sección se desarrolla un modelo para la inflación y la depreciación utilizando información mensual desde 1989. El modelo básico está definido por las siguientes ecuaciones:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura18.gif" width="421" height="24"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La ecuación (11) expresa la tasa de inflación (<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura19.gif" width="13" height="11"><sub>t</sub>) en función de la inflación desfasada (<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura19.gif" width="13" height="11"><sub>t-1</sub>), de la depreciación del tipo de cambio nominal (e<sub>t-1</sub>), del crecimiento de la emisión desfasada (E<sub>t-1</sub>), y de la inflación internacional medida en dólares (<img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura19.gif" width="13" height="11"><sup>*</sup><sub>t-1</sub>). Adicionalmente se utiliza un conjunto de variables <i>dummies </i>para capturar el efecto del incremento en el precio de los hidrocarburos<sup>5</sup>, del exceso de liquidez generado a raíz de los problemas en el sistema financiero el cuarto trimestre de 1995, de los shocks de oferta como consecuencia del fenómeno de &quot;El Niño&quot; y parte de la estacionalidad en la inflación (D).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La variable inflación internacional es una sumatoria ponderada de las inflaciones medidas en dólares de los ocho principales socios comerciales del país.<sup>6</sup> Esto es:</font></p>     <p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura20.gif" width="103" height="49"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde w<sub>i</sub> es el ponderador de comercio exterior del país i y <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura19.gif" width="13" height="11"><sub>i</sub><sup>*</sup> es la inflación medida en dólares del país i, es decir n¡* = ((1+ n¡)/(l+ e¡)) - 1, y n¡ es la inflación medida en la moneda del país i.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Utilizando la notación anterior, la depreciación se expresa en función de las mismas variables como:</font></p>     <p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura21.gif" width="414" height="23"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Combinando las ecuaciones (11) y (12) se puede obtener la representación dinámica de este modelo en términos de un vector autoregresivo de primer orden.</font></p>     <p align="justify"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura22.gif" width="217" height="20"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde X<sub>t</sub> es el vector de las variables endógenas, Y<sub>t</sub> es el vector de las variables exógenas, A, B y C son las matrices de los parámetros a ser estimados, y U<sub>t</sub> es un vector de errores que están correlacionados entre sí, pero no con sus propios valores desfasados ni con X<sub>t-1</sub> ni Y<sub>t</sub>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya se mencionó, los resultados de los diferentes estudios sugieren que el efecto transmisión de la depreciación a la inflación ha venido reduciéndose en el transcurso de los últimos años. Es decir, cuando existían altas tasas de depreciación de la moneda nacional, este efecto era importante, sin embargo, a medida que la depreciación del boliviano se ha reducido, el efecto transmisión habría caído.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para analizar la evolución del efecto transmisión de la depreciación a la inflación en el período de estudio, se estimó el modelo compuesto por las ecuaciones (11) y (12) para diferentes períodos de tiempo de los últimos once años. Como puede apreciarse en el <a href="#c2">Cuadro 2</a>, a medida que la muestra se restringe a períodos más recientes, el estadístico F para el bloque de la variable depreciación pierde significación.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Cuadro 2    <br> Efecto Transmisión de la Depreciación a la Inflación</b></font>    <br> <a name="c2"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura23.gif" width="471" height="213"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos resultados sugieren que la relación entre la tasa de depreciación y la inflación no es lineal, y que el efecto <i>pass-through </i>disminuye a medida que</font> <font face="Verdana" size="2">la tasa de depreciación es menor. Esta relación es consistente con la experiencia de países que en su programa de estabilización han adoptado al tipo de cambio nominal como un ancla para la inflación. En general se ha observado que este ancla es efectiva cuando existen altos niveles de inflación, pero deja de serlo con bajos niveles de inflación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por lo tanto estaríamos frente a una relación del tipo:</font></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura24.gif" width="142" height="22"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El coeficiente de transmisión está dado por: <i><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura39.gif" width="113" height="13"> </i>que es una función creciente de e, reflejando el hecho que a mayor tasa de depreciación se espera un mayor <i>pass-through.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1 Estimación del Modelo Base</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con base en estos resultados se procedió a estimar el modelo básico descrito por las ecuaciones (11) y (12), introduciendo además como variable exógena, la depreciación elevada al cuadrado. Inicialmente, se analizó la estacionaridad de las series en estudio. Los resultados del test de raíz unitaria presentados en el <a href="#c3">Cuadro 3</a>, permiten apreciar que todas las series son estacionarias a un nivel de significación del 1%.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Cuadro 3    <br> Test de Raíz Unitaria</b></font>    <br> <a name="c3"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura25.gif" width="479" height="176"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#t1a">Tabla 1A</a> del <a href="#a1">Anexo 1</a> se muestra la ecuación para la variable dependiente inflación. Cabe notar, que mientras el bloque de la depreciación no es significativo<sup>7</sup>, el cuadrado de la depreciación (e<sup>2</sup>) es significativo y toma los signos esperados en su primer y cuarto rezago. Así, la depreciación tiene un efecto sobre la evolución de los precios, aunque éste es no lineal. El ajuste más importante de precios se realiza en el transcurso de un mes aunque otros precios tomarían más tiempo en ajustarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, la importancia del primer desfase de la inflación confirmaría la presencia de una inercia inflacionaria como consecuencia de las expectativas inflacionarias de los agentes y de la indexación al tipo de cambio de algunos servicios no transables. Estas expectativas se agudizarían en períodos de inflación elevada, lo cual dificultaría retomar la estabilidad de precios en períodos siguientes. Se debe mencionar que existe un proceso de transmisión de la variación cambiaría a los precios que pagan los consumidores por energía eléctrica. Los precios de generación y transmisión se ajustan periódicamente al cambio en el precio de la divisa estadounidense, y como los distribuidores ajustan sus tarifas en función del cambio en sus precios de compra de electricidad que realizan a las generadoras, el precio final que pagan los consumidores se ve influenciado por la variación cambiaría. Además, como se indica más adelante, también se tiene cierto grado de indexación en la determinación del precio de los hidrocarburos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo, el crecimiento de la emisión tiene un efecto estadísticamente significativo sobre la inflación en su primer y segundo rezago. Este resultado sugiere que existe un lapso de tiempo hasta que se produzcan presiones de demanda agregada por el aumento en la emisión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En lo que se refiere a la inflación internacional, su efecto es relativamente significativo, principalmente en su segundo desfase, pero tendría un impacto marginal en la evolución de los precios internos. De la misma manera, las variables <i>dummies </i>empleadas para tomar en cuenta el impacto del incremento de precios de los hidrocarburos, los problemas financieros del</font> <font face="Verdana" size="2">último trimestre de 1995 y los <i>shocks </i>de oferta como consecuencia del fenómeno de &quot;El Niño&quot;, resultan ser significativas. En particular, es importante el efecto multiplicador del aumento del precio de los hidrocarburos en el resto de precios de la economía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se debe destacar que luego del programa de ajuste de agosto de 1985, se indexó el precio de la gasolina a las variaciones cambiarías, dando lugar a la posibilidad de transmisión directa de la depreciación a la inflación. Sin embargo, esta regla de indexación no se cumplió estrictamente. Hasta diciembre de 1997, el incremento de los precios de los hidrocarburos obedeció esencialmente a la necesidad de incrementar los ingresos fiscales. Posteriormente, luego de la capitalización de la empresa estatal de petróleo, se estableció un reglamento sobre el régimen de precios de los productos de petróleo sobre la base de las cotizaciones internacionales. Entre el 6 de diciembre de 1997 y el 14 de diciembre de 1998, los precios fueron ajustados por la Superintendencia de Hidrocarburos cuando la variación del precio de referencia internacional superó al 5% con relación al precio de referencia vigente. Debido a la caída importante en los precios internacionales en el último trimestre de 1998, y con el fin de precautelar los ingresos fiscales por el impuesto a los hidrocarburos, actualmente el ajuste hacia abajo se efectúa cuando la caída del precio de referencia supera el 20%. Los precios se determinan en bolivianos, al tipo de cambio oficial (promedio aritmético entre el tipo de cambio de compra y el tipo de cambio de venta del BCB) del día anterior al de la variación de precios, por lo que la indexación se produce una vez que se han modificado los precios internacionales de referencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <a href="#t1b">Tabla 1B</a> presenta a la depreciación como variable dependiente. Dos aspectos resultan interesantes. En primer lugar, el impacto del incremento de los hidrocarburos, que se traduce en un incremento de la depreciación. Este resultado confirma el seguimiento de una política cambiaría más dinámica con el propósito de aminorar el efecto de este incremento en el nivel general de precios y en la competitividad internacional. En segundo lugar, se puede apreciar la relación inversa entre depreciación e inflación internacional, que muestra que a mayores niveles de inflación internacional medida en dólares, son necesarias menores tasas de depreciación para mantener estable el tipo de cambio real. Respecto a la depreciación, estos resultados muestran la rápida tendencia hacia la estabilización del tipo de cambio, pues el efecto negativo del componente cuadrático de la depreciación es muy superior al efecto positivo del componente lineal.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.2 Estimación de un Modelo Revisado</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con el objetivo de tomar en cuenta el hecho que la emisión no está determinada de manera exógena y que su evolución responde también al comportamiento pasado de las variables del modelo, se estimó un modelo de vector autoregresivo que considera como variables endógenas a la inflación, al cuadrado de la depreciación y al crecimiento de la emisión. Además, puesto que el bloque de la depreciación lineal resultó no significativo para explicar la inflación en el primer modelo, se estimó un modelo alternativo utilizando solamente una especificación no lineal entre inflación y depreciación. Los resultados aparecen en el <a href="#a2">Anexo 2</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al igual que en el anterior modelo, estos resultados permiten confirmar la importancia de la inercia inflacionaria y la del bloque del componente cuadrático de la depreciación. Este último es significativo a un nivel del 0.01%. Asimismo, se puede observar la importancia del crecimiento de la emisión en la determinación de la tasa de inflación, la significación estadística de este bloque es de 1%.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#t2b">Tabla 2B</a> se presenta la ecuación con el componente cuadrático de la depreciación como la variable dependiente. Como era de esperar, el primer rezago tiene un elevado grado de significación, lo que refleja la rápida estabilización del tipo de cambio y, posteriormente, el seguimiento de una trayectoria estable del tipo de cambio, sin cambios bruscos ni alteraciones significativas de esta variable. El resto de los resultados son similares a los obtenidos en la estimación del anterior modelo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, en la <a href="#t2c">tabla 2C</a> se tiene al crecimiento de la emisión como variable endógena. Cabe destacar que la inflación pasada tiene un efecto positivo en el crecimiento de la emisión. Este comportamiento es consistente con una demanda por emisión real y por lo tanto aumentos en la inflación se reflejan en incrementos en la emisión nominal contemporánea. Otro aspecto a destacar es el importante impacto del incremento de los precios de hidrocarburos, que se traduce en una reducción de la emisión. Este resultado confirmaría que la política monetaria puede ser contractiva con el propósito de aminorar el efecto multiplicador de este incremento en la inflación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los signos negativos asociados a la emisión pasada, sugieren que en este período, la política monetaria buscó estabilizar el crecimiento de la emisión. En efecto, controlando por la estacionalidad de la emisión, que es importante y estadísticamente significativa, incrementos de la emisión en períodos anteriores afectan negativamente el crecimiento de la emisión contemporánea.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tanto el <a href="#a1">Anexo 1</a> como el <a href="#a2">Anexo 2</a> contienen el test de cointegración de Johansen-Juselius. Los resultados muestran que existen dos ecuaciones cointegradas en el primer modelo y tres en el modelo revisado. No obstante que las series son estacionarias, se decidió aplicar este test para asegurarse que no existan errores de especificación. Si existen N variables endógenas estacionarias, deben existir N ecuaciones cointegradas tal como lo confirman los resultados.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4.    ANÁLISIS IMPULSO-RESPUESTA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las funciones impulso-respuesta de la inflación para el modelo revisado del <a href="#a2">Anexo 2</a> se presentan en el gráfico 2.<sup>8</sup> Ellas muestran el efecto corriente y futuro que tiene en la inflación un <i>shock </i>de una desviación estándar en los errores (innovaciones). El gráfico superior permite observar que el <i>shock </i>que afecta directamente a la tasa de inflación se agota rápidamente. La totalidad del ajuste en los precios se realiza en los primeros tres meses hasta prácticamente desaparecer en el cuarto período. Luego de los primeros períodos, el impacto del <i>shock </i>se torna ligeramente negativo debido probablemente a la sobrereacción inicial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La respuesta de la inflación al cuadrado de la depreciación no es inmediata y su duración se expande durante varios meses (gráfico intermedio). El impacto más importante en la inflación se presenta luego de un mes y el siguiente impacto importante tiene lugar después de cuatro meses, para ir disminuyendo lentamente hasta desaparecer veinte meses después. De la misma manera, el crecimiento de la emisión tiene un efecto inflacionario desfasado (gráfico inferior). Los impactos más importantes tienen lugar en </font><font face="Verdana" size="2">los primeros dos meses, para luego reducirse gradualmente hasta desaparecer seis meses después de la innovación inicial.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los efectos del <i>shock </i>que afectan directamente a la inflación en el período inicial y a la emisión se estabilizan rápidamente. El <i>shock </i>de mayor persistencia es el que afecta a la tasa de inflación a través de la depreciación al cuadrado. Estos resultados sugieren que la tasa de inflación es más sensible a <i>shocks </i>en la tasa de depreciación, y que los efectos de éstos son mucho más persistentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, como corolario, el <a href="#c4">Cuadro 4</a> presenta un resumen de los diferentes coeficientes de transmisión de la depreciación a la inflación en el largo plazo, para distintas tasas de depreciación. Obsérvese que con tasas de depreciación mensual del orden del 0.5%, el coeficiente <i>pass-through </i>sería de 0.24. Empero, el efecto transmisión estaría próximo a la unidad con depreciaciones mensuales cercanas al 2%.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Cuadro 4    <br> Depreciación y Coeficiente Pass-through</b></font>    <br> <a name="c4"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura27.gif" width="490" height="200"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Gráfico 2</b></font><b>    <br>       <font face="Verdana" size="2">Funciones Impulso Respuesta    <br> (Respuesta a 1 Desviación Estándar. Innovaciones <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura31.gif" width="11" height="13">2 S.E.)</font></b><font face="Verdana" size="2"></font></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura28.gif" width="363" height="192"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura29.gif" width="364" height="191"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura30.gif" width="363" height="190"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5.    CONCLUSIONES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este trabajo se estudia un modelo de precios para la economía boliviana. Para ello se estima un modelo de vector autoregresivo. Una primera versión del modelo considera a la inflación y a la tasa de depreciación como variables endógenas, e introduce como variable exógena la depreciación elevada al cuadrado con el propósito de analizar la hipótesis de que a mayores tasas de depreciación de la moneda nacional el efecto transmisión a la inflación es más importante. Un modelo revisado reemplaza la depreciación por la depreciación al cuadrado como variable endógena e incluye además al crecimiento de la emisión como variable que se determina simultáneamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las estimaciones del modelo muestran que el efecto transmisión de la depreciación a la inflación es actualmente menor al que existía en el pasado debido a la reducción en la tasa de depreciación; es decir, este trabajo coincide con los resultados de estudios anteriores que para varios períodos consecutivos encontraron esta tendencia descendente del efecto transmisión, pero adicionalmente permite concluir que existe una relación no lineal entre la tasa de depreciación y la inflación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien la relación no lineal entre la inflación y la depreciación es consistente con un menor efecto transmisión de la depreciación hacia los precios, el modelo muestra que de acelerarse la tasa de depreciación, la inflación podría incrementarse más que proporcionalmente. Esto es consistente con la indexación de los precios a la evolución del tipo de cambio, resultante del alto grado de dolarización de la economía y de la existencia de algunos mecanismos formales de indexación de precios como son los de energía y los de hidrocarburos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Además de la depreciación, la inflación está también determinada por el crecimiento de la emisión, lo que confirma la importancia de este agregado en la conducción de la política monetaria. La inflación internacional tiene un efecto positivo, aunque marginal en la evolución de los precios internos. Otros factores determinantes son el incremento de precios de los hidrocarburos, que tiene un efecto multiplicador en el resto de precios de la economía. El fenómeno de &quot;El Niño&quot; es un choque exógeno que contrae la oferta agropecuaria, lo que causa un incremento en el nivel de precios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En lo que se refiere a la depreciación, los resultados permiten confirmar que se ha seguido efectivamente una política cambiaría tendiente a estabilizar el tipo de cambio real, puesto que ante la presencia de mayores niveles de inflación internacional medida en dólares, se redujo la tasa de depreciación del tipo de cambio nominal. Por otra parte, los resultados muestran una rápida estabilización del tipo de cambio y el seguimiento de una política cambiaría sin cambios bruscos ni alteraciones significativas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los resultados en la emisión son consistentes con una demanda por emisión real lo que implica que aumentos en la inflación se reflejan en incrementos en la emisión nominal contemporánea. Además, los resultados de la estimación sugieren que en este período la política monetaria buscó estabilizar el crecimiento de la emisión. Como se puede apreciar, incrementos anteriores de la emisión afectan negativamente el crecimiento de la emisión corriente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El análisis impulso-respuesta permite concluir que los efectos del <i>shock </i>que afectan directamente a la inflación se estabilizan rápidamente. De la misma manera, el impacto en la inflación del <i>shock </i>en el crecimiento de la emisión se agota prontamente. En cambio, el <i>shock </i>de mayor persistencia es el que afecta a la tasa de inflación a través de la depreciación. Su duración se expande alrededor de veinte períodos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los resultados encontrados sugieren que existen pocos grados de libertad para un manejo más activo del tipo de cambio. En la medida en que el efecto transmisión de la depreciación a la inflación sea una función creciente de la depreciación del tipo de cambio nominal, la política cambiaría no puede ser muy activa pues debe sujetarse al objetivo de mantener la estabilidad interna de los precios. Los resultados del trabajo muestran también que de acelerarse la tasa de depreciación, la inflación podría incrementarse más que proporcionalmente. Bajo este razonamiento, una política cambiaría más activa contribuiría a incrementar los precios internos antes que a favorecer a los sectores de exportación o de sustitución de importaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el contexto descrito se deben descartar depreciaciones muy aceleradas porque los posibles beneficios que pudieran obtenerse serían transitorios. Se considera que los incrementos en la productividad son siempre más eficaces para mejorar la competitividad de la economía, aunque no sean fáciles de alcanzar en el corto plazo.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>NOTAS</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">* Los autores agradecen los comentarios de Juan Antonio Morales y Rodrigo Vergara, as&iacute; como la valiosa colaboraci&oacute;n de Marcelo Ochoa. Cualquier error es responsabilidad exclusiva de los autores. Las opiniones vertidas en el documento pertenecen a estos &uacute;ltimos y no necesariamente reflejan la posici&oacute;n del Banco Central de Bolivia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup> El bols&iacute;n de divisas es un mecanismo competitivo de adjudicaci&oacute;n de moneda extranjera creado para introducir se&ntilde;ales del mercado en la determinaci&oacute;n del tipo de cambio diario.</font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>2</sup> Se debe mencionar que Morales y Sachs (1990) muestran que, en 1985, la depreciaci&oacute;n cambiar&iacute;a en el mercado paralelo aliment&oacute; a los precios internos en una relaci&oacute;n de uno a uno.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>3</sup> Trabajo de consultor&iacute;a para UDAPE.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>4</sup> A partir de este modelo estructural, y con el prop&oacute;sito de obtener pron&oacute;sticos para estas variables, los autores derivan una especificaci&oacute;n din&aacute;mica para la forma reducida del modelo la misma que es aproximada mediante un vector autoregresivo (VAR).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp; &nbsp;La <i>dummy </i>hidrocarburos  toma  el  valor  del  incremento  promedio  del  precio  de  los hidrocarburos en los meses respectivos y cero en los restantes meses.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp; &nbsp;Las ponderaciones est&aacute;n dadas por el flujo comercial de Argentina, Brasil, Chile, Per&uacute;, Alemania, Jap&oacute;n, Inglaterra y Estados Unidos, con Bolivia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>7</sup> Asimismo, la evidencia estad&iacute;stica no permite rechazar la hip&oacute;tesis nula de que la suma de los coeficientes de los rezagos de la depreciaci&oacute;n es igual a cero. El estad&iacute;stico t calculado es de 0.384, menor al estad&iacute;stico t de tablas que es igual a 1.98. El estad&iacute;stico t calculado viene dado por:    <br>  <img src="file:///C|/SciELO/serial/rbcb/v2n2/img/a02_figura26.gif" width="356" height="40" /></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>8</sup> Siguiendo el criterio de mayor <i>exogeneidad </i>debido a que el an&aacute;lisis de la funci&oacute;n impulso&mdash;respuesta emplea una matriz triangular inferior, las ecuaciones fueron ordenadas de la siguiente manera: depreciaci&oacute;n al cuadrado, crecimiento de la emisi&oacute;n e inflaci&oacute;n. Se debe mencionar que el orden de las ecuaciones pr&aacute;cticamente no modifica los resultados, lo que significar&iacute;a que la correlaci&oacute;n de los errores es muy peque&ntilde;a.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Bojanic, A., (1995). Agregados monetarios y su relación con la inflación en Bolivia, evidencia de 1990-1995. La Paz: Banco Central de Bolivia: Gerencia de Estudios Económicos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200001&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comboni, J. y De la Viña J., (1992). &quot;Precios y tipo de cambio en Bolivia: Evidencia empírica del período post-estabilización&quot;. <u>Análisis Económico v. 7. pp. 7-27. 1993</u>. La Paz, Bolivia: Unidad de Análisis de Políticas Económicas (UDAPE )</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200002&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comboni, J., (1994) &quot;La Política cambiaría de Bolivia en el período agosto de 1985-septiembre de 1994.&quot; <u>Monetaria. Vol. 18 n. 4. pp. 377-408. 1995.</u> Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200003&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Domínguez, K. y Rodrik, D., (1990). &quot;Manejo del tipo de cambio y crecimiento después de la estabilización: El caso boliviano&quot;. <u>Análisis Económico v. 5. pp. 181-229. 1992.</u> La Paz, Bolivia: Unidad de Análisis de Políticas Económicas (UDAPE )</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200004&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Enders, W., (1995). &quot;Applied econometric&quot;. <u>Time Series</u>. Iowa State University.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200005&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Greene, W., (1993). Econometric analysis. New-York-USA</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200006&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hamilton, J., (1994). Analysis. Princeton University Press. <u>Time Series. </u>Princeton, New Jersey</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200007&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Huarachi, G. y Gumiel, F., (1987). &quot;Modelo Devaluación e Inflación: Caso Boliviano&quot;. Documento de Trabajo Estadístico. La Paz, Bolivia: Unidad de Análisis de Políticas Económicas (UDAPE). Mimeo.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200008&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Johansen, S., (1991). &quot;Estimation and hypothesis testing of cointegration vectors in gaussian vector autoregressive models&quot;. <u>Econometrica. 59:1551-1580</u></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200009&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Laguna, M, (1995). &quot;Dinámica de la emisión y de la inflación boliviana: Período 1992-1995&quot;. La Paz: Banco Central de Bolivia; Gerencia de Estudios Económicos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200010&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Morales, J., (1989). La transición de la estabilidad al crecimiento sostenido en Bolivia. La Paz: Universidad Católica Boliviana.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200011&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Morales, J. y Sachs, J., (1990). &quot;Bolivia's economic crisis&quot; en Jeffrey Sachs, Ed., <u>Developing Country Debt and Economic Performance, v. 2. </u>Chicago y Londres Press.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200012&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Orellana, W., (1996). &quot;Un análisis y modelización de la inflación en Bolivia: 1989-1996&quot;. La Paz: Banco Central de Bolivia; Gerencia de Estudios Económicos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2304-8875199900020000200013&pid=S2304-88751999000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b><a name="a1"></a>ANEXO 1</b></font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">  TABLA 1A</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Variable dependiente: TASA DE INFLACIÓN    <br> Período muestral: Enero-1989 a Junio-1999</font></b><font face="Verdana" size="2"></font>    <br> <a name="ta1"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura32.gif" width="480" height="807"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>TABLA 1B</b></font><b>    <br>       <font face="Verdana" size="2">Variable dependiente: DEPRECIACI&Oacute;N    <br>     Per&iacute;odo muestral: Enero-1989 a Junio-1999</font></b><font face="Verdana" size="2"></font>    <br>     <a name="t1b"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura33.gif" width="467" height="802"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Test de Cointegración (modelo inicial)</b></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura34.gif" width="422" height="109"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b><a name="a2"></a>ANEXO 2</b></font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">TABLA 2A</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Variable dependiente: TASA DE INFLACIÓN    <br> Período muestral: Enero-1989 a Junio-1999</font></b><font face="Verdana" size="2"></font>    <br> <a name="t2a"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura35.gif" width="458" height="709"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>TABLA 2B</b></font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Variable dependiente: DEPRECIACIÓN<sup>2    <br> </sup>Período muestral: Enero-1989 a Junio-1999</font></b><font face="Verdana" size="2"></font>    <br> <a name="t2b"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura36.gif" width="477" height="717"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>TABLA 2C</b></font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Variable dependiente: CRECIMIENTO EMISIÓN    <br> Período muestral: Enero-1989 a Junio-1999</font></b><font face="Verdana" size="2"></font>    <br> <a name="t2c"></a><img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura37.gif" width="456" height="714"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Test de Cointegración (modelo alternativo)</b></font>    <br>   <img src="img/revistas/rbcb/v2n2/a02_figura38.gif" width="392" height="150"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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