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</front><body><![CDATA[ <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO</b></font></p>     <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">LA PSIQUIATRÍA   FORENSE EN EL PROCESO PENAL</font></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hugo Eduardo Carvajal Oviedo M.Sc. <sup>1</sup> Verónica Poppe Mujica   M.Sc. <sup>2</sup></font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Médico Cirujano.   Candidato a Doctor en Neurociencias Clínicas y   Experimentales. Máster en Medicina   Forense. Docente Universidad del Valle Sucre</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Abogada. Máster en Sociología. Diplomado de   Ciencia Forense e Investigación en la Escena</font></p>     <p align=justify>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=justify>&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align=justify><b><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La operación de cirugía mayor, que se ha realizado en el sistema judicial en Bolivia, es muy importante y de mucha trascendencia, pero creo que la repercusión mayor se ha producido en el área de la Medicina Legal y Forense y, en especial, de la Psiquiatría y Psicología Forense.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hay que aprender que la libertad es la regla y la detención preventiva es la excepción. La Fiscalía acusa e investiga y el imputado, asistido por su abogado, puede defenderse y presentar, en su caso, informes periciales que puedan atenuar la pena.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Evidentemente, tengo que tomarme algunas licencias, que los doctos en la materia: en la doctrina jurídica o en la doctrina &quot;médico legal&quot;, pueden considerar aberraciones. Pero hay necesidad de hablar sin tecnicismos médicos ni científicos, para que podamos entendernos con el Derecho, apegado a su -concepto-formal-inducti-vo y muy separada del -deductivo explicativo- de la Medicina. Hay que evitar la inaccesibilidad del lenguaje científico <sup>(1)</sup>. Se ha incorporado al juicio la oralidad, la publicidad, la contradicción y la continuidad y, por otra, se incorporan a los ciudadanos como jueces, por lo que ya no vale el lenguaje enrevesado del Derecho, los formalismos judiciales o los diagnósticos ininteligibles de la Medicina; hay que hacerlo más entendible si queremos que nos den la razón los jueces ciudadanos.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Existe una confusión al hablar de Psiquiatría Forense, Psiquiatría Legal y Psiquiatría Criminalística. La Psiquiatría Forense tiene un ámbito de actuación, que es el foro judicial (forum romano); su actuación fundamental está en la intervención en el juicio oral, como Perito. Puede actuar como Perito (con contrainformes), colaborar como Consultor Técnico en el juicio oral y también colaborar en la elección del jurado, así como en la valoración del testimonio o de las entrevistas. La Psiquiatría Legal tiene su ámbito de actuación a nivel de intervenciones en problemas de familia, separaciones, custodias, en capacidad para testar, informes de peligrosidad y otros informes penitenciarios o actuar como testigo experto. La Psiquiatría Criminalistica es la que coadyuva en la investigación del delito, en la elaboración del perfil criminal, en las autopsias psicológicas, en el análisis de documentos escritos y grabados del presunto delincuente. En consecuencia, lo que fundamentalmente las diferencia es el ámbito de actuación (penal, civil, familiar o de investigación criminal). O como decía Nerio Rojas: Psiquiatría Médico Legal, Psiquiatría Médico Civil y una división de la Psiquiatría Forense basada en el fuero de acción <sup>(2)</sup>.</font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>CONCEPTO   DE PSIQUIATRÍA FORENSE</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Psiquiatría Forense sería la ciencia que -usando los procedimientos y los conocimientos de la Psiquiatría y de las Neurociencias- da un diagnóstico sobre la forma de ser de los individuos y sus conductas en relación a unos hechos y de acuerdo a las necesidades del derecho en todas sus vertientes <sup>(3)</sup>.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Su propósito es obtener evidencias, mediante la administración de la principal prueba diagnóstica, la Entrevista Psiquiátrica, y ayudarse con la administración de pruebas psicológicas y/o psicopatológicas, para así poder elaborar un informe que -con claridad y dentro de la terminología del Derecho- pueda ser recogido por los distintos sistemas jurídicos, para su ilustración.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así pues, podríamos hablar de que el objeto de la Psiquiatría Forense es el hombre, en su relación con la Justicia. El Derecho, mediante su método inductivo, habla del acto y sus consecuencias y la Medicina, con su método deductivo, del hombre, sus conductas y su psiquismo. Hasta hace poco las demandas del Derecho a la Medicina, se limitaba a los casos criminales y, hoy en día, se ha ampliado a los más diversos ámbitos de aplicación de ésta y cada uno tiene sus peculiaridades.</font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>      <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>PSIQUIATRÍA FORENSE PENAL</b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El nuevo Código Penal pide a la Psiquiatría Forense, el asesoramiento en torno de la Imputabilidad del inculpado; por tanto, su aplicación sobre el delincuente, la delictogénesis y la consiguiente Imputabilidad, entendida como el conjunto de facultades psíquicas mínimas que debe poseer un sujeto, autor de un delito, para ser declarado culpable del mismo.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No basta el hecho de cometer un delito para que un individuo se responsabilice de dicha acción; hay necesidad de una serie de características psicológicas que lo hagan imputable: Capacidad de libertad, del deber, de la responsabilidad, del autocontrol y de la motivación. El hecho de tener Imputabilidad penal y capacidad de culpabilidad lleva implícito la responsabilidad de sus actos y, por tanto, la pena.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La capacidad de culpa está en directa relación a reunir requisitos psicobiológicos mínimos, el conocimiento de parte del autor del carácter de lo prohibido de su hacer y la no exigibilidad de un comportamiento distinto. &quot;Ambas tienen un lado negativo, la existencia de una fuerza irresistible excluye la acción. La absoluta imprevisibilidad anula la relación psicológica con el resultado; la causa de legítima defensa autoriza la comisión del hecho prohibido, las facultades psíquicas del autor disminuidas o anuladas causan la Imputabilidad parcial o total&quot; <sup>(4)</sup>.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dentro de este apartado, es la Psiquiatría Forense la cual debe esclarecer los conceptos que permitan inculpar o no al presunto delincuente y surgen así todas las variantes psiquiátricas y jurídicas: trastorno mental transitorio, miedo insuperable, arrebato, obcecación, enajenación mental, trastornos de la percepción, etc. que tratan de las atenuantes y eximentes, en la capacidad de culpa (Posibilidad de asumir la condena, parcial, total o ninguna).</font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>      <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>CONCEPTO DE DELITO</b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir del Derecho Penal positivo, podemos hablar del concepto de Delito: Toda conducta castigada por la ley con una pena, aunque cada delito tenga peculiaridades y penalidades distintas.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hablar de delito es hablar de la Teoría General del delito: El delito debe tratarse de una acción u omisión, debe ser doloso o culposo y penado por la ley. El &quot;concepto del delito responde a una doble perspectiva: por un lado, es un juicio de desvalor que se hace sobre el autor de ese hecho. Al primer juicio de desvalor, se le llama Injusto (o Antijuridicidad) y es, pues, la desaprobación del acto y Culpabilidad es la atribución de dicho acto a su autor para hacerle responsable del mismo&quot; <sup>(5)</sup>.</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero para hablar de culpabilidad, hay que hablar de la capacidad de culpa del sujeto transgresor, de las facultades psíquicas del autor, de su Imputabilidad o no, es decir, del conocimiento por parte del autor del carácter de lo prohibido de su hacer y la no exigibilidad de un comportamiento distinto. Ambas tienen un lado negativo; la existencia de una fuerza irresistible excluye la acción. La absoluta imprevisibilidad anula la relación psicológica con el resultado; la causa de legítima defensa autoriza la comisión del hecho prohibido, las facultades psíquicas del autor, disminuida o anulada, causan la Imputabilidad parcial o total.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De toda la gama de acciones antijurídicas que se cometen, el legislador ha seleccionado las más graves y las más intolerables, conminándolas con una pena. La tipicidad es la adecuación de un hecho cometido a la descripción que de ese hecho hace la Ley.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Teoría del Delito tiene un carácter claramente instrumental y práctico: Es un instrumento conceptual que permite aplicar la ley a casos concretos. En otras palabras: la Teoría del Delito trata de dar una base científica a la práctica de los juristas del Derecho Penal, proporcionándoles un sistema que permita la aplicación de la ley a los casos concretos con un considerable grado de seguridad. El grado de seguridad, sin embargo, no es absoluto. Delito es toda conducta descrita por la ley penal cuya consecuencia es la pena o las medidas preventivas o represivas <sup>(6)</sup>. Delito es la acción u omisión típica, antijurídica, culpable y punible <sup>(7) (8)</sup>.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En cuanto a la evolución de la Teoría General del Delito, la Teoría Finalista, hablando del delito, dice que el concepto de Acción basado en la dirección del comportamiento del autor es con una finalidad previa. Por lo tanto, un individuo en el uso de su conocimiento causal, es capaz de dominar dentro de ciertos límites el suceder y conducir su actuación a la consecución de una meta con arreglo a un plan.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es verdad que a la teoría finalista se le achaca de ser intelectualista, racionalista y que los sentimientos, pensar, sentir y obrar sean computados para valorar la carga de la pena o bien la capacidad de culpabilidad y, por tanto, puedan cuantificar la pena. Pero, la actual tendencia es aceptar que el individuo es un ser racional; la teoría del accionar racional de premio Nóbel en Economía, Becker plantea que las decisiones individuales contienen un perfecto basamento lógico en términos de costos y rentabilidad; al ser racional, se maximiza las ventajas en función de la cultura en que se vive <sup>(9)</sup>. En ello, se basan actualmente todas las teorías de econometría del delito. Ahora bien, esas decisiones -como dice Serrano- son de &quot;un ser libre para tomar decisiones sobre la base de los costes y beneficios que una conducta va presumiblemente proporcionarle&quot; <sup>(10)</sup>, aunque dichos costes sean bajo un punto de visto completamente personal.</font></p>      <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ELEMENTOS DEL DELITO</b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Haciendo una abstracción para manejo didáctico del artículo, no voy a hablar de la conducta humana relacionada con el medio ambiente, dominada por la voluntad dirigida y encaminada a un resultado; por tanto, &quot;la voluntad no puede concebirse sino como ideación proyectada&quot; <sup>(11)</sup>; para actuar se precisa haber previamente pensado, proyectado un acto, para poder dirigirse a un objetivo; por tanto la representación, la idea viene primero, antes de la acción. Aunque para el Derecho Penal, no sólo se contempla la acción sino también la omisión.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ni de la Tipicidad, &quot;la adecuación de la conducta del sujeto al tipo penal&quot; <sup>(12)</sup> &quot;...la averiguación que sobre una conducta se efectúa para saber si presenta los caracteres imaginados por el legislador, siendo la tipicidad el resultado afirmativo de ese juicio&quot; <sup>(13)</sup>, ni tampoco de la conducta antijurídica: &quot;Un juicio de valor por el que se declara que la conducta no es aquella que el derecho demanda&quot; <sup>(14)</sup>.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sino simplemente voy a tocar el tema de la culpabilidad, tan ligada a la pericia médica y más aún a la pericia en Psiquiatría Forense. &quot;Normalmente la tipicidad, la antijuridicidad y la culpabilidad son comunes a todo delito&quot; <sup>(15)</sup>.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Culpabilidad: Es culpable quien actúa de una manera, cuando podía libremente obrar de otra. </font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Quien pudiendo abstenerse de realizar la acción típicamente antijurídica, decide actuar en contra de la norma. &quot;La capacidad de culpabilidad tiene un momento (cognoscitivo-intelectual) y uno de voluntad (volitivo); la capacidad de comprensión de lo injusto y de determinación de la voluntad (conforme a sentido). Solo ambos momentos conjuntamente constituyen la capacidad de culpabilidad&quot; <sup>(16)</sup>.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Culpabilidad tiene un vinculo de naturaleza psicológica, que enlaza a su autor con su acto, siendo el dolo y la culpa sus formas de presentación. El fundamento de la Culpabilidad es la libertad, en la que el sujeto dentro de sus posibilidades, el hombre puede elegir una determinada forma de actuar o evitarla, para no ser objeto de reproche. Para analizar la Culpabilidad es necesario: el conocimiento de la antijuridicidad, la Imputabilidad y la exigibilidad (Código Penal: Art. 13°: No hay pena sin culpabilidad. Delito doloso y culposo. Art. 14°: Dolo. Art.15°: Culpa) <sup>(17)</sup>.</font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>CONCEPTO   DE IMPUTABILIDAD</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Jurídicamente la Imputabilidad es la aptitud de la persona para responder por los actos que realiza. El concepto, que tiene una base psicológica, comprende el conjunto de facultades psíquicas mínimas que debe poseer un sujeto autor de un delito para ser declarado culpable del mismo. Por tanto la Imputabilidad, que es un término legal que no debería ser usado en los informes de Psiquiatría forense y menos en sus conclusiones, descansa sobre una base de índole psicobiológica; por esto, la participación del Perito es definitiva, quien trataría de determinar si en el momento de los presuntos hechos delictivos que se le imputan, cumplía los requisitos biológicos (conocimiento y libertad volitiva) para podérsele aplicar la pena. El término Imputabilidad es forma prestada del Derecho.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Imputabilidad, la capacidad de culpa, descansa pues sobre dos condiciones fundamentales:</font></p>  <ul>       <li><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Que en el momento     de la acción, el sujeto posea     la inteligencia y el discernimiento de sus actos.</font></li>       <li><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Que el sujeto goce     de la libertad de su voluntad o de su libre albedrío.</font></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Por lo tanto, toda enfermedad mental que   afecte a la inteligencia o a la voluntad, así como cualquier   estado temporal de anulación o perturbación de la conciencia   alterarán el grado de   Imputabilidad. Lo que interesa al Derecho no es el diagnóstico clínico sino su   reflejo en el actuar humano en el momento de los hechos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se puede evidenciar que los supuestos de enajenación mental en su valoración como circunstancias eximentes deberían tener una graduación:</font></p>  <ul>       <li><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Cuando se limita     totalmente la conciencia y la voluntad, base de la Imputabilidad, sería causa de una     exención,</font></li>       <li><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Cuando aquella     afección no llega a tanto     y se manifiesta en una disminución de sus     facultades intelectivas o volitivas, con una indudable limitación para comprender     la ilicitud del acto, o el conocimiento del alcance y trascendencia de sus     actos, sería causa de     atenuación privilegiada, y</font></li>       <li><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" align="justify">Cuando no     concurren los presupuestos para apreciar las dos causas anteriores, como completa     o incompleta, pero se destaca una menor intensidad siendo puramente leves, o de     poca incidencia; en la Imputabilidad del agente, se tomará en consideración como atenuante     de eximente incompleta, reflejándose sólo en la sentencia.</font></li>     </ul>     <p>&nbsp;</p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ATENUANTES Y EXIMENTES</b></font></p>      <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ENAJENACIÓN:</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se ajustarían al concepto de Enajenación Mental las siguientes entidades clínicas: Las Psicosis y, sobre todo, las del círculo esquizofrénico y las del círculo maníaco-depresivo. El Trastorno Delirante Paranoide. Los Trastorno Mentales Orgánicos, fundamentalmente la Demencia Degenerativa, así como las asociadas al consumo de alcohol o de sustancias psicoactivas. La Debilidad o Retraso Mental Severo (clásicamente denominada Oligofrenia) aunque en algunos casos sólo limitarían la capacidad de entendimiento de los hechos. - Los Trastornos de la Personalidad, de los que se habla más adelante, raramente son aceptados como causa de enajenación. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">EL MIEDO   INSUPERABLE, circunstancia absolutamente normal salvo enfermedades psíquicas previas   ante estímulos acordes con   esta reacción, es una   perturbación del ánimo teñida de fuerte   angustia que borra las facultades psíquicas del   raciocinio en pro de un instinto superior de supervivencia; es en definitiva   lo que coloquialmente se define como Pánico, Terror o   Pavor. Y debe ser una situación capaz de generar   un estado emocional de tanta intensidad que prive a la persona del raciocinio y anule   su voluntad y su autodeterminación.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS PSICOSIS:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Todos los cuadros psicóticos en principio anulan la Imputabilidad ya que el conocimiento de la realidad está distorsionado. Por tanto, dichos cuadros se ajustan al paradigma de la enajenación. No obstante conviene hacer una valoración cuidadosa acerca de cada caso concreto ya que, por ejemplo, en muchos casos una vez remitido el brote psicótico, su capacidad puede ser normal. En el caso de las llamadas psicosis reactivas breves, reacciones esquizofrénicas y trastornos esquizofreniformes, estaríamos más bien ante una Enajenación Mental breve y, por tanto, ante un caso de semiimputablidad. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LA EPILEPSIA: Los   cuadros epilépticos, cuando   desencadenan un delito, serían calificados de   inimputables, incluso en los casos en que sea breve, ya que se corresponden   como síndromes psicóticos que   desestructuran el conocimiento y la voluntad, convirtiéndose en una   conducta impulsiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS PSICOSIS AFECTIVAS</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Psicosis Maníaco-Depresiva): En estos casos, habría que valorar la profundidad psicopatológica para ponerla en relación con el delito cometido. En los casos en que predomine, la forma depresiva (siempre que dicha depresión no derive del acto delictivo cometido) habrá que analizar cuidadosamente en qué medida predomina lo neurótico sobre lo psicótico y viceversa; sólo así se podrá determinar si ha habido una anulación de la Imputabilidad, una atenuación de la misma o ninguna de estas dos cosas. En los casos en que predomine la forma maníaca, al tratarse de una auténtica Psicosis, el hecho delictivo cometido sería inimputable. Los cuadros mixtos son, en la mayoría de los casos, inimputables ya que además entrañan un peor pronóstico y un aumento de la perturbación, por la sintomatología encontrada que conllevan.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD DEL OLIGOFRÉNICO: En estos casos, la Imputabilidad va íntimamente unida al grado de deficiencia mental, siendo evidente que a mayor profundidad de deficiencia más inimputable sería el delito cometido. A medida que disminuye la severidad de la deficiencia y sobre todo en los casos de inteligencia límite, habrá que examinar con minuciosidad una serie de circunstancias con relación al delito cometido para poder valorar el grado de Imputabilidad y, sobre todo, saber hasta qué punto el sujeto tiene conciencia de que lo que ha cometido es un delito, su idea del bien y el mal, etc.</font></p>      <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS DEMENCIAS:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el caso de las demencias, una vez comprobado su carácter orgánico, irreversible y progresivo, se beneficiarán de la inimputabilidad completa. Si el delito se comete en las fases iníciales de la misma, la Imputabilidad estaría sólo parcialmente disminuida.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS NEUROSIS:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En las neurosis, casi nunca se ve afectada la capacidad de obrar y de entender los actos que se llevan a cabo, por lo que la reducción de la Imputabilidad sólo suele darse en escasas circunstancias, en las que las neurosis tienen un carácter grave o se complican, por ejemplo, con el consumo de alcohol y de sustancias tóxicas. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS PSICOPATÍAS: La   Imputabilidad del psicópata siempre ha   sido un tema polémico, ya que por   un lado no son enfermos mentales, pero tampoco son personales 'normales'. La   valoración deberá hacerse en cada   caso en particular, debiéndose valorar la   capacidad para comprender lo injusto del hecho y la capacidad de dirigir la   actuación conforme a ese   entendimiento. El problema radica en que, a veces, se incluye bajo el epígrafe de psicópatas cosas muy   diferentes, conductas desadaptativas con escasas alteraciones psíquicas. A ello,   hay que añadir la   posibilidad de que la psicopatía sea complicada   porque al trastorno de la personalidad se le añada un cuadro de   drogodependencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IMPUTABILIDAD EN LAS DROGODEPENDENCIAS:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En estos casos, hay que distinguir entre consumidor y drogodependiente, pues sólo el segundo ha perdido su libertad ante determinada droga; lo que evidentemente es una enfermedad mental, circunstancia que no se da en un simple consumidor. El Perito deberá valorar el grado de dependencia del sujeto a esa sustancia, su afectación cognitiva y volitiva y todo ello con relación al momento concreto en que se cometió el delito; si la acción estaba bajo los efectos de la droga o del Síndrome de Abstinencia.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La capacidad de comprender únicamente se altera en los momentos de intoxicación aguda o en estadios finales donde ya existen lesiones orgánico-cerebrales y la capacidad para dirigir la actuación conforme a ese conocimiento está alterada por la propia drogadicción y por el Síndrome 'Amotivacional' del dependiente. A medida que pasa el tiempo, la víctima no tiene otra alternativa que adaptarse a la situación; se instaura una especie de &quot;equilibrio&quot;.</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la culpabilidad, las facultades psíquicas del autor hablan de la Imputabilidad o no, es decir, de la capacidad de culpabilidad, el conocimiento por parte del autor del carácter de lo prohibido de su hacer y la no exigibilidad de un comportamiento distinto. Ambas tienen un lado negativo, la existencia de una fuerza irresistible excluye la acción. La absoluta imprevisibilidad anula la relación psicológica con el resultado; la causa de legítima defensa autoriza la comisión del hecho prohibido; las facultades psíquicas del autor disminuidas o anuladas causan la Imputabilidad parcial o total. Pero está claro que no hay culpabilidad sin antijuridicidad, aunque sí hay antijuridicidad sin culpabilidad. La Legítima Defensa es una agresión antijurídica aunque el autor no sea culpable. Y frente a un acto lícito no antijurídico no cabe Legítima Defensa.</font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>CONCLUSIÓN</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Psiquiatría Forense ha hecho un despliegue en el ámbito del Derecho Penal, no sólo por la implantación del Instituto de Investigaciones Forenses, sino también por la demanda de la propia labor procesal penal; tiene una presencia cotidiana en los Juzgados, desde los informes periciales para temas de violencia, la elaboración de contra informes, colaborando como Consultor Técnico en el juicio oral, valoración del testimonio, etc.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero falta mucho para que la Psiquiatría Forense haga un despliegue de todas sus técnicas de actuación a nivel del Derecho. Falta trabajar en el área civil, en el área penitenciaria, en el área laboral. Y fundamentalmente en el área de valoración por accidentes laborales y de tránsito. En conclusión, la Psiquiatría Forense en Bolivia está naciendo y con el tiempo se desarrollará con una propia consistencia nacional. </font></p>        <p align=justify>&nbsp;</p>      <p align=justify><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</b></font></p>      <!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(1) Gisbert MS, Verdu FA, Vicent R. Glosario de Psiquiatría Forense. Ed. Masson-Salvat. Barcelona 1995. Pág. XVI</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900001&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(2) Rojas Nerio, citado en: Basile AA, Fundamentos de Psiquiatría Médico Legal. Ed. El Ateneo. Bs. As. 2001. Pág. 5</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900002&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(3) Nuñez de Arco J. El Informe pericial en Psiquiatría Forense. Ed. Maestría de Medicina Forense. UMSA La Paz 2001</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900003&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(4) Nuñez de Arco J. La Víctima. Ed. Proyecto Sucre Ciudad Universitaria. Sucre. 2004 Pág. 19</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900004&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(5) F. Muñoz Conde, Teoría general del delito. 2<sup>a</sup> ed. Trant lo Blanch. Valencia. 1993 Pág. 189</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900005&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(6) F. Villamor Lucia, Derecho Penal Boliviano, Parte General. Tomo I, La Paz, 2003. Pág. 61</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900006&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(7) F. Muñoz Conde y M. García A., Derecho Penal. Parte General. Trant lo Blanch. Valencia.1993, Pág. 191.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900007&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(8) F. Muñoz Conde, Teoría general del delito. 2a ed. Trant lo Blanch. Valencia. 1991 Pág. 20</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900008&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(9) Gary Becker y su audaz propuestas para resover la inmigración ilegal. Diario exterior. <u><a href="http://www.diario.exterior.com/" target="_blank">www.diario.exterior.com</a></u></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900009&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(10) Alfonso Serrano Maillo. Introducción a la Criminología, Ed. Dykinson Madrid 2004. Pág. 266</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900010&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(11) Carlos Creuz, Derecho Penal. Parte General. Ed. Astrea Bs.As. 1988. Pag. 133</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900011&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(12) F. Villamor Lucía, Derecho Penal Boliviano, Parte General Tomo I, La Paz, 2003. Pág. 91</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900012&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(13) Zaffaroni Eugenio Raúl. Derecho Penal. Parte General. Ed. Ediar, Bs.As. 2000. Pág.416</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900013&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(14) Rodríguez Devesa José María. Derecho Penal Español. Parte General. 17 ed. Ed. Dykinson. Madrid 1994, Pág. 404</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900014&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(15) F. Muñoz Conde y M. García A. Derecho Penal. Parte General. Ed. Trant lo Blanch. Valencia.1993, Pág. 190.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900015&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(16) Hans Welzel. Derecho Penal Alemán. Parte general. 11a    Ed. Jurídica de Chile. Santiago 1976. Pág.216</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900016&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(17) Bolivia. Código Penal vigente</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scieloOrg/php/reflinks.php?refpid=S2075-6194201000030000900017&pid=S2075-61942010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');"></a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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