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    Fuentes, Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional

    Print version ISSN 1997-4485

    Rev. Fuent. Cong. vol.8 no.31 La Paz Apr. 2014

     

    REFLEXIONES BIBLIOAMERICANAS

     

    Transparencia de las bibliotecas en América Latina y el Caribe

     

     

    Mtro. Robert Endean Gamboa

     

     


     

     

    En su novela Única mirando al mar (San José, C.R.: ABC Editores, 1993), el costarricense Fernando Contreras Castro (1963-) se refirió a su personaje Mondolfo Moya Garro (a quien llama Momboñombo Moñagallo), quien trabajaba como guardia de seguridad de una biblioteca y descubrió que los administradores vendían los libros, a seis colones por tonelada, para que fueran reciclados como papel higiénico. Entre los volúmenes que habían expurgado se fueron ediciones antiguas, registros del Cartago de finales de mil setecientos, y literatura universal. Al denunciar el acontecimiento, Momboñombo fue despedido.

    ¿Qué tan frecuente es que ocurran actos como los descritos en esta novela en las bibliotecas de nuestro continente? Esto es, que las bibliotecas sean concebidas y tratadas por algunos como lugares que pueden beneficiarles mediante prácticas ilícitas. ¿Es esto parte de nuestra realidad bibliotecaria latinoamericana?

    Al respecto, es de notar que desde el año 2007 encontramos en Guatemala que las bibliotecas comunitarias establecieron los rincones de transparencia, que son espacios donde se tiene disponible información y documentos de interés sobre los gastos que realizan esas bibliotecas. Un ejemplo de esto ocurre en la Biblioteca Comunitaria Rija'tzuul Na'ooj de San Juan de la Laguna, que además utiliza las redes sociales para dar a conocer sus actividades y logros.

    Asimismo, a fines de 2008 el Comité para la Libertad de Acceso a la Información y la Libertad de Expresión de la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA/FAIFE) conformó un conjunto de ideas sobre transparencia, buen gobierno y exención de la corrupción en un manual, que tiene como objetivo que las bibliotecas y los servicios de información amplíen su misión para llegar a convertirse en componentes más activos de un buen gobierno y de la lucha contra la corrupción, además de que en particular puedan desempeñar un importante papel al informar a los ciudadanos sobre sus derechos y beneficios.

    En una de sus secciones, este manual propuso tratar sobre la corrupción en las bibliotecas, indicando que "así como cualquier otro sector, el sector de las bibliotecas es vulnerable a la corrupción. La corrupción puede ocurrir a través de la relación de las bibliotecas con autoridades financieras corruptas u organizaciones comerciales, tales como vendedores de libros, proveedores de tecnologías de la información (TI) o vendedores de mobiliario y equipo".

    Las grandes cuestiones que planteó este manual en relación a posibles actos de corrupción en las bibliotecas son las siguientes:

    A.  Sobre donaciones y regalos de vendedores o patrocinadores.

    B.  Sobre nepotismo y amiguismo.

    C.  Sobre las formas de adquisición utilizadas por las bibliotecas.

    D.  Sobre los fondos confidenciales o secretos en los presupuestos de las bibliotecas.

    Veamos ahora algunos casos que apuntan a la necesidad de tratar sobre estos asuntos y al respecto de reforzar la transparencia en las bibliotecas de América Latina y el Caribe.

    A inicios del año 2000, la Biblioteca Nacional de Argentina enfrentaba una crisis debido a que no se había pagado a los empleados, había facturas no cubiertas, así como cuentas que no cerraban. Esta situación se trató con la mayor discreción, a pesar de que ocasionó un retraso en el nombramiento de su nuevo director.

    En noviembre de 2008, se supo de un desfalco perpetrado a la Biblioteca Nacional "José Martí", de Cuba, cuando se encontraba bajo la dirección de Elíades Acosta. Esto trajo como consecuencia que no se pudieran climatizar algunas salas de esa institución, que el montacargas no se arreglara y que no se mejoraran las condiciones laborales de los trabajadores.

    Tres años después, en el mes de julio fue denunciado el encargado de controlar el inventario de la Biblioteca Nacional de Perú, en su sede de San Borja, tras quedar grabado en una cámara de seguridad el momento en que había ocultado para sustraerlo un manuscrito del siglo XVII. Esto llevó a suponer que podrían encontrarse más casos de sustracción ilícita, por lo que se realizó un levantamiento de datos que reportó 932 libros de gran valor que se habían perdido.

    A partir de 2013, las escuelas de la república de El Salvador debían informar sobre sus gastos, y entre ellos los que vienen realizando las bibliotecas escolares. No obstante, esta medida parece no prosperar hasta ahora.

    Tenemos además los casos de nepotismo y amiguismo, que son muy comunes en esta parte del mundo. Así, por ejemplo, en México notamos que cada tres años cambian los ayuntamientos y los nuevos funcionarios despiden al personal de las bibliotecas públicas municipales para poner en su lugar a sus parientes y amistades, lo cual resulta en un grave daño a la población, que de la noche a la mañana ve reducidos a nada los servicios bibliotecarios, pues generalmente los recién llegados ignoran cómo se deben realizar los procedimientos y se sientan a esperar que alguien los capacite.

    Es de notar que la situación de las bibliotecas de nuestro continente es más compleja, pues cuando se trata de estos temas abunda el secreto, la confidencia y la discreción, pues las bibliotecas quieren que se les perciba como paladines del acceso a la información, por lo que creen que estas noticias podrían afectar su imagen.

    Lo cierto es que no podemos sólo cerrar los ojos ante lo que ocurre, pues hay una realidad que parece desbordarse en el momento en que la consideramos. La cultura bibliotecaria, por esto, debe aceptar que nos haría bien hablar de estos temas sin ambages y con la seguridad de que la verdad y la transparencia efectivamente pueden hacernos libres.